La inteligencia artificial puede optimizar procesos, pero jamás reemplazará la empatía, la espontaneidad y la conexión emocional entre personas. Franco Maestrini analiza cómo la improvisación teatral aplicada a la empresa entrena aquellas habilidades humanas irreemplazables —creatividad, escucha activa y confianza frente a lo incierto— para fortalecer la cohesión de los equipos en la era digital.